O/L Josep Mompou, El balcó i la pluja, 1932 (Barcelona, 1932)

Espléndida pintura realizada por Josep Mompou, importante artista catalán. Esta obra, El balcón y la lluvia, fue realizada en 1932 en la ciudad de Barcelona. En la parte posterior aparece la datación realizada por el propio artista (Barcelona, 1932). Mompou fue uno de los grandes pintores catalanes de los años veinte y treinta… un hijo de su tiempo, vivió la última etapa del Modernismo catalán fusionado con el decadentismo del cambio de siglo, así como los aires de guerra.

La pintura representa una vista de ciudad captada desde su balcón. El artista dibuja con sendas líneas el balcón recortado en la zona inferior, así como la contraventana de madera en la parte de la izquierda. La atención de la obra recae en el coche que atraviesa la avenida durante la lluvia, así como la luz que se entiende que brinda una farola.

Las influencias conjugadas u opuestas de Cézanne y Van Gogh, de los fauves y del cubismo, son totalmente asimiladas y transformadas por la visión y el lirismo del pintor, que es ante todo y esencialmente un pintor catalán. Sin embargo, lo que domina y caracteriza con más fuerza esta obra, y su producción artística de madurez, es el empleo del color, que precede directamente de la técnica fauve. La yuxtaposición de tonos puros en relaciones contrastadas, el libre juego del color empleado por su propio valor expresivo y exento del tono local son, sin la menor duda, características del fauvismo.

En la parte inferior derecha aparece su firma "Mompou".

Sobre el artista y su obra

Josep Mompou Dencausse (Barcelona, 1888 – 1968) comenzó a exponer con diecinueve años, en 1907, en la V Exposición Internacional de Arte de Barcelona. De formación prácticamente autodidacta, Mompou únicamente recibió clases básicas de dibujo siendo niño, en la academia de Joaquim Torres Canosa.

Creció en un ambiente culto y afrancesado, su madre sentía pasión por Francia y su padre comerciaba con la venta de campanas, esto le llevó a tener contacto directo con el país. Desde muy joven desarrolló una personalidad artística densa y particular, así como su hermano, célebre pianista y compositor, Federico Mompou.

Compaginó su vocación y carrera artística con el comercio heredado de su familia. Gracias a esto viajó mucho, lo que le permitió conocer otras culturas e ir incorporando matices a su visión artística.

A lo largo de su proyección artística estuvo muy vinculado con las Galerías Dalmau, la sala de arte más abierta a la vanguardia de la Cataluña del primer tercio del siglo XX. Se convirtió en un pintor muy sintético, refinado y arraigado a la estética fauve, como delatan sus vivos colores.

Historiográficamente se le otorga a Mompou unos años en su vida artística más reveladores, donde en su obra se muestra más su intensidad personal, lo que le convierte en una figura de peso tanto a escala nacional como internacionalmente: el periodo comprendido entre 1925 y 1934. La horquilla temporal discurre entre la última exposición en la casa Dalmau en 1925 y la aparición de la tuberculosis en 1934. En estos años dorados, florece, por tanto, como artista, pintando unas 150 obras: marinas, naturalezas muertas, retratos y vistas urbanas de la ciudad de París o Barcelona, como en esta obra. Por sus dimensiones y su carácter emblemático de los "felices años veinte" hay que remarcar su gran óleo Dancing (1929, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía).

La extirpación de un pulmón interrumpió su carrera en 1934, que no pudo reemprender del todo hasta los primeros años cuarenta, después de pasar la Guerra Civil en un sanatorio suizo. Durante la posguerra siguió pintando.

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Dimensiones: 57,5 x 50 x 2 / 46  x 37 x 2 cm

 

Alto (cm) 57.50
Ancho (cm) 50.00
Fondo (cm) -
Peso (kg) -

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